Documento publicado por la entidad dice que esto se debe a riesgos como la judicialización. En el peor escenario, incluso quedaría para 2020.

Cardones-Polpaico, el megaproyecto eléctrico que recorre 753 kilómetros del país y que permitirá la conexión real de los antiguos Sing y SIC, podría no estar terminado a fines de año.

Esto, luego que ayer el Coordinador Eléctrico publicara un estudio encargado a la consultora ABS Group, que analiza los factores de riesgo y plantea tres posibles escenarios en relación con el plazo para la puesta en marcha de la megalínea: optimista, esperable y pesimista, ninguno de los cuales contempla su materialización durante 2018.

Así, en el caso optimista, la finalización de la obra se concretaría el 9 de febrero de 2019, mientras que la energización ocurriría el 16 de marzo. En el escenario realista, el primer hito se daría el 4 de marzo y la operación, en abril.

Sin embargo, el peor escenario va mucho más allá y plantea que su puesta en marcha se daría el 20 de marzo de 2020, es decir un atraso de unos quince meses respecto a los plazos originales. En ese caso, Cardones Polpaico estaría operando recién el 15 de abril de 2020. Esto, pese a que tanto el gobierno como la empresa a cargo esperan que el tendido esté listo a fines de este año.

En el documento, también se advirtieron seis riesgos de Cardones-Polpaico. Entre estos destacó la judicialización de servidumbres, ya que “no es posible ingresar a los predios para iniciar trabajos” en diversas zonas como Los Vilos, Villa Alemana y Quilpue.

Es decir, la empresa ha tenido retrasos en el inicio de trabajos de construcción y plazo final por motivos judiciales. Otro riesgo que se señaló fue el “estancamiento de obtención de concesión y servidumbres de ciertos subtramos y predios críticos”. Este se refiere a un retraso de ejecución de las obras en diversos lugares por imposibilidad de ingresar a terrenos por donde pasará la línea.

Tendido clave
El megaproyecto es de suma importancia para el sector. Esto, porque con el término de la línea se permitirá trasladar grandes volúmenes de energía renovable, ya que la zona norte del país tiene gran potencial de radiación y viento pero no está la capacidad de transmisión para llevarla a los grandes centros de consumo.

Hace un mes, PULSO consultó a InterChile sobre los avances del proyecto. La respuesta fue “estamos confiados en que alcanzaremos el plazo que nos propusimos. Eventualmente, si no se lograra, por un evento de causa mayor, actuaremos según lo indica la normativa vigente, pero no es un escenario que estemos manejando actualmente”.

Ayer, la ministra de Energía, Susana Jiménez, se refirió a la línea y señaló que “hemos puesto un sentido de urgencia y hemos estado haciendo el seguimiento permanente a la empresa, que se ha comprometido en estos plazos a terminar la construcción del proyecto”.

Fuente: La Tercera-Pulso