La ingeniera civil de Minas no es partidaria de tratos especiales para la mujer en el sector, sin embargo, dice que se debe facilitar su incorporación al mundo laboral reconociendo la importancia para la sociedad del cuidado de los hijos.

En el marco de la Agenda de Energía y Género 2018 elaborada por el ministerio de Energía, diversas instituciones y empresas, entre ellas Revista ELECTRICIDAD, se comprometieron a trabajar en temáticas de género. En ese contexto nace esta sección que tiene por objetivo resaltar a una profesional del sector que aborde, desde su visión y experiencia, esta materia.

La primera mujer destacada fue Pilar Bravo, miembro del Consejo Directivo del Coordinador Eléctrico Nacional y en esta oportunidad distinguimos a María Isabel González.

La ingeniera Civil de Minas de la Universidad de Chile y Magister en Gerencia Pública de IEDES y la Universidad de Barcelona, ha dedicado prácticamente toda su vida profesional al tema energético, desde su primer trabajo en los proyectos carboníferos de la región de Magallanes.

Desde 1990 hasta 1999 se desempeñó en la Comisión Nacional de Energía (CNE) ocupando el cargo de secretaria ejecutiva durante el gobierno del presidente Eduardo Frei. Asimismo ha sido miembro de los directorios de la Empresa Nacional de Minería de Chile y la Empresa Nacional del Petróleo. Desde 2004 dirige la empresa Energética S.A. de la cual es socia fundadora. La consultora se dedica principalmente a asesorías a grandes y medianos usuarios en la obtención de suministro eléctrico en las mejores condiciones de mercado, además de apoyar a nuevos inversionistas en el desarrollo de negocios en el sector energético.

1) ¿A qué desafíos como mujer se ha enfrentado en su vida profesional?
A muchos en realidad, pero me gustan los desafíos. Desde estudiar ingeniería en una época en que menos del 5% de los estudiantes éramos mujeres, pasando por hacer clases en la misma facultad, donde solo recuerdo haber tenido una alumna en los 10 años que lo hice, hasta dirigir una institución tan importante como la Comisión Nacional de Energía, en que solo habíamos unas pocas mujeres en cargos de responsabilidad. Puedo indicar que raras veces he sufrido discriminación y que generalmente me he sentido respetada y acogida por mis colegas.

2) ¿Cuál fue su experiencia como secretaria ejecutiva de la CNE?
Una de las mejores de mi vida profesional. Yo trabajé nueve años en la Comisión y los últimos cinco como secretaria ejecutiva. Fueron tiempos de grandes desafíos, tales como el cierre de la minería del carbón de la Región del Biobío dada su inviabilidad económica, medida que no había sido posible tomar ni siquiera en dictadura, dada la legítima oposición de los trabajadores. Recuerdo largas reuniones con los sindicatos en que tratábamos los temas técnicos y también humanos, generalmente con mucho respeto.

También fueron desafíos importantes entre otros: haber participado en crear las condiciones que permitieron la llegada del gas natural a Chile, tecnología abierta y competitiva, rompiendo situaciones monopólicas, en forma similar a las solares y eólicas hoy; las fijaciones de tarifas como los precios de nudo, que afectaban a las generadoras y los denominados Valores Agregados de Distribución (VAD) para las distribuidoras. Las empresas generalmente estaban en desacuerdo con criterios de la CNE y en varias oportunidades recurrieron a los tribunales de justicia a reclamar sus aspiraciones. Afortunadamente siempre salimos bien de esos juicios, ya que nuestra posición era la correcta y las cosas se hacían bien, gracias al gran equipo con que contaba la Comisión.

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3) ¿Se ha sentido en desventaja por ser mujer para lograr puestos de trabajo?
En absoluto, creo que en la sociedad actual hay grandes oportunidades tanto para mujeres como hombres.

4) ¿Cuál es su visión sobre la inserción femenina en el mundo energético?
Creo que se ha ido dando naturalmente, en la medida que las mujeres se han ido insertando en el mundo laboral en general y en particular en carreras técnicas.

5) ¿Cómo cree usted que se debe abordar la brecha de género en el sector?
No soy partidaria de cuotas, ni nada de eso. Creo que las mujeres podemos hacer un aporte al sector sin necesidad de tratos especiales. Lo que sí creo necesario es que se deben dar condiciones de trabajo que reconozcan de forma justa el aporte femenino y así facilitar su incorporación al mundo laboral reconociendo la importancia para la sociedad del cuidado de los hijos.

6) ¿Cuáles son las características femeninas que, en su opinión, complementan la cultura masculina que predomina en el sector?
Creo que en general las mujeres ponemos una visión más optimista frente a los problemas por difíciles que ellos parezcan. Les diría a las mujeres que es un sector con grandes desafíos que son relevantes para el desarrollo y la competitividad del país, donde hacen falta profesionales.

Algunas cifras sobre la equidad de género
De acuerdo con el diagnóstico de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), existe disparidad de género en prácticamente todo contexto y el sector energético no es la excepción.

En la encuesta efectuada en enero de 2018 −en el marco de la Agenda de Energía y Género del Ministerio de Energía− se describe que:

  • De 48 empresas del sector energía, solo 12% del Directorio lo integran mujeres.
  • A nivel de gerencia general la participación femenina también alcanza un 12%.
  • En relación a otras gerencias el 19% de dichos cargos es de responsabilidad de mujeres.
  • La participación femenina considerando la totalidad de los trabajadores llega a 22%.

Fuente: Revista Electricidad