La industria (incluida la minería) representa el 50% del total nacional del potencial de eficiencia energética (EE) a 2020, según indican los resultados del Programa de Estudios y Energía de la Universidad de Chile (Prien). Además, el sector registra el 37% del consumo total de energía de acuerdo al último Balance Nacional del año (BNE).

Alfredo Muñoz, director del Prien-Universidad de Chile, explica a Revista ELECTRICIDAD que el sector industrial usa tecnologías como el control de velocidad en las correas transportadoras de productos, el recambio de maquinarias y la implementación de sistemas de control Scada.

Tecnologías

Mónica Gazmuri, gerente general de Anesco Chile A.G., señala a Revista ELECTRICIDAD que “antes de incorporar este tipo de tecnologías debe conocerse a ciencia cierta las reales oportunidades de eficiencia de cada industria, pues “habrá procesos y buenas prácticas que se pueden integrar, pero dependerá de un buen diagnóstico”.

Los especialistas destacan la cogeneración, sistemas de control y la iluminación como alternativas para el ahorro de energía en el L sector industrial. Gazmuri señala que la iluminación es una de las aplicaciones tecnológicas que se implementa en la industria nacional, aunque advierte que “falta desarrollar mucho la cogeneración, la incorporación de bombas de calor de todo tipo (geotérmicas y aerotérmicas), control de procesos eficientes, control centralizados, monitoreo y redes distritales, por nombrar algunas”. La especialista reconoce además que si bien las industrias están dando algunos pasos, “el proceso desde la toma de conocimiento hasta la implementación ha ido más lento de lo esperado. Dado que en Chile no hay una ley que obligue o motive a su incorporación, muchas veces depende de la visión de sus líderes y la sintonía con la producción sustentable”.

Juan Pablo Payero, jefe de la línea de desarrollo de Industria y Minería de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética (AChEE), sostiene que la industria “se ha caracterizado por incorporar de forma sistemática equipos más eficientes, como la implementación de variadores de frecuencia en motores y bombas, cambio de quemadores en calderas, mejoras en el rendimiento de equipos de climatización y una mayor automatización y control, tanto de equipos como de procesos”.

Según el especialista, la innovación en torno a estas tecnologías se concentra en el rediseño de la automatización y control de procesos. “Ejemplos de esto hay muchos en Chile, y van desde la realización de cambios en líneas de producción, hasta la ejecución de modificaciones en equipos ya existentes que han caído en desuso”, detalla Juan Pablo Payero.

Por su lado, Héctor Arellano, gerente de Ingeniería de la consultora Efizity, destaca a este medio que la incorporación de tecnologías responde al crecimiento del mercado de servicios y equipos de EE, como son los motores eléctricos de última generación, “los que se van introduciendo en la instalación a medida que se requiere la renovación de los existentes, ya que su costo es elevado”.

El especialista advierte que la implementación de la Ley de Eficiencia Energética y el modelo ESCO (por la sigla en inglés de Energy Service Company) en el sector público permitirá el desarrollo definitivo de este sector, tanto a nivel de clientes industriales, comerciales y edificios públicos.

Proyectos

Annika Schüttler, directora del proyecto Smart Energy Concepts Chile de la Cámara ChilenoAlemana de Comercio (Camchal) señala que otro aspecto importante es la instalación de un Sistema de Gestión de Energía, “que asegure que se realicen mediciones, se monitoreen los indicadores de desempeño energético y se verifiquen los resultados de proyectos de mejora, lo que permite disponer de un buen análisis y lograr una mejora continua”.

La ejecutiva menciona el caso de la agroindustria chilena, en que buscan que unas 60 empresas del sector implementen medidas de eficiencia energética para reducir en 5% sus emisiones de CO2 a 2019. La iniciativa contempla las fases de generación de conocimiento, capacitación, fomento de proyectos de ingeniería para la optimización energética y la transferencia tecnológica y de conocimiento.

Schüttler sostiene a Revista ELECTRICIDAD que las tecnologías de EE en la agroindustria es la instalación de Variadores de Frecuencia (VDF) y reguladores electrónicos, además de la operación y mantención de equipos y la implementación de motores de alta eficiencia hechos con cobre.

Otro proyecto en marcha es la “reducción de emisiones a través de la aplicación de la cogeneración en los sectores industrial y comercial en Chile” que desarrolla GIZ Chile.

Cecilia Figueroa, asesora en Eficiencia Energética y Cogeneración del organismo indica a Revista ELECTRICIDAD que “el objetivo de este proyecto es que la cogeneración sea una de las medidas de eficiencia energética ampliamente aplicada en diferentes áreas, mayormente industriales, en rangos de potencias eléctricas entre los 50 kW y los 2 MW. La cogeneración, como medida de eficiencia energética, aprovecha excedentes de energía que, de otra forma, serían desechados al ambiente o se perderían”.

Fuente: Revista Electricidad

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