Uno de los principales desafíos será suplir esa mayor demanda con energía limpia. El consumo de los clientes residenciales aumentarán en 11% la demanda y las mineras disminuirán en 8%.

Años bastante movidos son los que tiene por delante el sector energético chileno. Esa es una de las conclusiones centrales de un estudio realizado por Coordinador Eléctrico Nacional, que anticipa que la demanda de energía prácticamente se duplicará en los próximos 20 años.

Asi, mientras en 2018 la energía que se requirió fue de 70.282 GWh, para 2038 será de 128.776 GWh; es decir, 83% más. El crecimiento se debe principalmente al factor económico, es decir, entre más se desarrolla el país, mayor es la demanda. En 1990 la energía que se requirió fue de 16.000 GWh y actualmente -28 años después- esa cifra se cuadriplicó.

“A medida que los países se vuelven más desarrollados la curva de crecimiento eléctrico es menos pronunciada, debido a aumentos en eficiencia y otros factores, desacoplándose del crecimiento. Creemos que Chile no será la excepción, y si bien nuestro consumo aumentará, seremos cada vez más eficientes en la utilización de los recursos”, aseguró la ministra de Energía, Susana Jiménez.

En esta ocasión, el desafío será no solo incrementar la matriz, sino que además hacerlo con energías limpias. La industria se encuentra en pleno proceso de descarbonización y en los próximos meses el Ministerio de Energía anunciará cuáles son los plazos de cierre de centrales.

“Tenemos el convencimiento de que ese es el camino que nuestro país seguirá, pues es energía limpia, segura y competitiva. El gran desafío es permitir, mediante herramientas regulatorias adecuadas, esta inserción masiva en forma sostenible, y lograr avanzar a paso firme en la transición energética”, aseguró Jiménez.

En tanto, el director ejecutivo de Generadoras de Chile, Claudio Seebach, indicó que es plenamente posible suplir esa demanda con energía renovable y que para sostener ese crecimiento en es necesario dar señales que alienten la inversión para dar flexibilidad al sistema eléctrico, a través del desarrollo de servicios complementarios, almacenamiento y la adecuada capacidad de transmisión eléctrica”.

Al respecto el académico y director de la consultora Systep, Hugh Rudnick, señaló que “en el Norte Grande tenemos un potencial solar enorme, por lo que resuelto el tema del respaldo, no veo problema. Si a eso le sumamos lo eólico del sur, menos. Más aún si logramos un desarrollo hidroeléctrico y un desarrollo gasífero complementario”.

Tipo de clientes

En el documento se dividen los clientes en tres categorías. Primero, se encuentran los vegetativos, que están principalmente sometidos a regulación de precios, donde la mayoría son consumidores residenciales. Luego, están los industriales, que no están sometidos a regulación y no pertenecen al rubro minero. La última categoría son los grandes clientes industriales, que son esencialmente de la gran minería.

En 2018, el 45% de los usuarios de energía fueron vegetativos, 38% grandes clientes industriales y el resto, industriales. Sin embargo, el escenario para 2038 será distinto, ya que los grandes clientes industriales disminuirán en 8% su demanda y los vegetativos aumentarán en 11%. En tanto, los industriales disminuirán en 8%.

Otro dato que arrojó el informe, es la demanda por región. La Metropolitana, que por lo demás es la que más habitantes tiene, en 2018 tuvo una demanda energética de 18.764 GWh y representó el 26,7% del total del país. Para 2038, el Coordinador prevé que ésta aumente a 36.668 GWh, dos veces más en 20 años. Otra región que también crecerá con fuerza, será Antofagasta, pasando de consumir el año pasado 16.865 GWh a necesitar en 2038, 26.137 GWh.