El director ejecutivo de Acera, Carlos Finat, explicó que para vender energía al exterior primero debe definirse un marco legal que regule las condiciones. “Podemos construir muchas líneas, pero esas lineas no serán usadas”, advirtió.

El director ejecutivo de la Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera), Carlos Finat, gremio que aglutina a las empresas que generan energías renovables no convencionales en el país; aseguró que las ERNC están en muy buen pie en la región, sobre todo por el enorme consumo energético que demanda la gran minería del cobre presente en la región.

El potencial exportador de la zona, por su parte, es un tema distinto, porque a juicio de Finat falta un marco regulatorio con los países vecinos para alcanzar una eventual integración energética. Sin ir más lejos ya existe una línea de transmisión eléctrica que conecta a Chile con Argentina, explicó el representante del gremio. Pero eso no es suficiente.

Factor minería

“La industria renovable está en un muy buen momento y en particular el de las energías renovables no convencionales. En cuanto a la región es la que tiene mayor potencial de proyectos en Chile en cuanto a MW instalados. Hay un estudio que hizo el ministerio el 2012, que sigue teniendo vigencia, en el cual evaluó los potenciales solares, eólicos e hidroeléctricos de las distintas regiones y la de Antofagasta es la que tiene mayor potencial en proyectos factibles”, detalló el ex gerente de Energía de Collahuasi.

“Una combinación importante”, aseguró el ingeniero civil eléctrico, pues “gran parte de la demanda nacional que corresponde a la minería, está instalada en la Segunda región y en las regiones adyacentes. Entonces, se produce una muy positiva combinación de disponibilidad de energía limpia, barata y competitiva, más la demanda de la producción minera”, explicó.

Exportar energía

Finat, respecto de la posibilidad que Chile sea exportador de energía, explicó que ya “hay una línea de transmisión que una la subestación Andes en Chile, con la subestación Salta del sistema argentino. En este momento está abierta y se ha usado para hacer intercambios de energía neta, es decir, Argentina exporta una cantidad de MWh (megawatt hora) y después Chile le devuelve esa cantidad de energía, l que ha servido de respaldo en varias situaciones de emergencia”.

“La línea -continuó- se puede usar comercialmente, pero la verdad es que una línea no resuelve el problema de exportación, lo que en nuestra opinión resuelve una situación de exportación y da las condiciones para intercambios de energía comerciales, es cuando existen reglas de intercambio que corresponde a adecuar una interfase entre los dos mercados, que permita adaptar la importación e exportación a las reglas de cada mercado que son distintas”.

En este sentido, el director ejecutivo de Acera agregó que “se debe abordar la forma cómo se establece y se dan las garantías necesarias para que esto opere adecuadamente. Lamentablemente esto no ha sido abordado hasta el momento, se ha dejado bastante botada la iniciativa privada y al no existir estas condiciones se hace muy difícil, por ejemplo, que los pequeños productores puedan participar en ese mercado”.

“Si tuviéramos un marco legal que definiera en ambos países, coordinadamente, la forma en que se hacen las exportaciones y cómo una exportación de Chile compite en el mercado argentino y viceversa, creo que el tema sería mucho más fácil y prácticamente automático. Eso es lo que se llama la integración energética y no creo que estemos demasiado lejos, pero en la medida que no se aborde el aspecto político, económico, podemos construir muchas líneas, pero esas lineas no serán usadas”, afirmó.

Respecto del potencial de crecimiento que las ERNC tienen dentro de Chile, el ejecutivo precisó que “en el mercado chileno aún existe un espacio muy grande para las energías renovables, hoy en día el aporte de las ERNC a la matriz es cercana al 17% y fracción, y el espacio que tiene en ese orden, es cercano al 83%, que además se potencia por la oferta de los bajos precios que tienen las energías renovables no convencionales, por eso decía que la industria está en un muy buen momento”.

Finat dijo además que en lo que corresponde a la generación de ERNC, la que lidera el primer lugar en capacidad instalada es la generación solar, seguida de la eólica, las minihidros y la biomasa.

Capacidad instalada de la región

El seremi de Energía, Aldo Erazo, detalló que la capacidad instalada de la región de Antofagasta es de 6.163 MW. De ese total, 1.102,55 MW corresponden a la generación de plantas de energías renovables no convencionales (ERNC), es decir, el 18% de la capacidad instalada es producida por proyectos solares, eólicos y geotérmicos en operación.

En tanto, según el último informe de Cochilco, el mayor consumo energético de Antofagasta viene dado por su alta producción de cobre (52,5% del total) pero también por el proceso de impulsión y desalación que es altamente intensivo en energía eléctrica.

Fuente: El Mercurio de Calama