Bolivia apuesta a la energía renovable, como parte de la contribución a la reducción de emisiones de gas de efecto invernadero producido por energías fósiles, a través de varios proyectos para producir energía desde plantas hidroeléctricas, eólicas, solares y geotérmicas, con el fin de cambiar paulatinamente su matriz energética.

Bolivia apuesta a la energía renovable, como parte de la contribución a la reducción de emisiones de gas de efecto invernadero producido por energías fósiles, a través de varios proyectos para producir energía desde plantas hidroeléctricas, eólicas, solares y geotérmicas, con el fin de cambiar paulatinamente su matriz energética.

El viceministro de Electricidad y Energías Alternativas, Joaquín Rodríguez, en entrevista con Xinhua, dijo que su gobierno está empeñado en convertir a Bolivia en un modelo de energía renovable en la región a largo plazo, en concordancia con la Agenda Patriótica 2025, que contempla cambiar su matriz energética en 80% hasta el 2030 con energías renovables.

En tanto, el vicepresidente Alvaro García Linera informó a los periodistas el miércoles que se está trabajado con créditos y donaciones para generar energías alternativas.

García Linera subrayó que este año Bolivia fue seleccionado como el país líder en el mundo en inversión en energía eólica, según un informe de la institución de energía renovable de la Organización de Naciones Unidas.

El Ministerio de Energías, a través de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), tiene previsto invertir hasta el 2020, más de US$1.000 millones en energías alternativas. Mientras que en proyectos hidroeléctricos la suma asciende a US$2.047 millones.
A su vez, el experto sobre energía nuclear y renovable, Francesco Zaratti, en entrevista con Xinhua, dijo que Bolivia necesita priorizar las energías renovables, como una solución factible para la necesidad energética del país, además de ser amigables con el medio ambiente, lo cual no sucede con la energía nuclear.

De acuerdo con información del Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas, Bolivia tiene acuerdos con países como Dinamarca, Francia, España y otros, para encarar proyectos sobre la producción de energía alternativa.

El Ministerio de Energías, a través de la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), tiene previsto invertir hasta el 2020, más de US$1.000 millones en energías alternativas. Mientras que en proyectos hidroeléctricos la suma asciende a US$2.047 millones.

El viceministro Rodríguez dijo que la apuesta del proyecto de la Agenda Patriótica 2025, programa del gobierno de Evo Morales, es poner a Bolivia como ejemplo regional en el cambio de matriz energética, a través de proyectos, grandes y pequeños, para producir energía de hidroeléctricas, eólicas, solares y geotérmicas.

Según la autoridad, Bolivia está asumiendo con responsabilidad el bajar las emisiones, al sumarse al proceso del cambio de matriz energética y de constituirse en exportador de energía eléctrica, por lo que tiene un plan macro de generar energía eléctrica y renovable hacia el año 2030 de 13.300 megavatios (MW).

En tanto, el experto energético Zaratti consideró que Bolivia actualmente depende en 75% de energía de termoeléctricas, por lo que amerita apostar el cambio de ese diseño.

“Es el mayor problema del efecto invernadero, los gases de CO2 que emiten las termoeléctricas es un problema, y es por eso que también estamos cambiando la matriz energética, porque tenemos un fuerte compromiso con el medio ambiente y buscamos proyectos de carácter sostenible y sustentable”, aseveró.

Reconoció a la hidroelectricidad como la primera fuente de energía renovable en el mundo, pues dijo que, además de generar electricidad, beneficia con una multitud de servicios adicionales, como protección de inundaciones, irrigación y navegación, entre otros.

Según el Ministerio de Energías, el potencial hidroeléctrico en Bolivia, según estudios preliminares, es de 40.000 megavatios, lo que permitirá el cambio de matriz energética y dejar paulatinamente la energía fósil para dar paso a la generación de energía alternativa renovable.

Hasta el 2018, el gobierno prevé impulsar al menos 10 proyectos de energía alternativa, con los que se adicionará entre 60 y 210 megavatios (MW) al Sistema Interconectado Nacional (SIN). Los proyectos serán ejecutados por dos subsidiarias de ENDE.

De acuerdo con las estimaciones de Zaratti, en la actualidad las energías alternativas participan con el 1% en la matriz energética de Bolivia, en la que la generación de las termoeléctricas tiene 70% y las hidroeléctricas cerca al 30%.

El informe del Ministerio de Energías señala que, en Bolivia, entre 1985 y 2009 no había ninguna planta de generación con fuentes de energías renovables y alternativas. En cambio, entre 2010 y 2015 se desarrollaron 35 MW de potencia, de los cuales 27,5 MW son generados en tres plantas en diferentes regiones bolivianas.

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